Ciegos que no ven
La ceguera, no era
negra como dicen todos, era una ceguera blanca tal como dijo el primer ciego
"Se me ha metido por los ojos adentro un mar de leche" (Saramago, 1995,
pág. 6) ,
era una ceguera diferente, que poco a poco fue destruyendo todo a su paso. Tan
solo estar cerca de alguien que tuviera esta enfermedad, bastaba para
contagiarlo, y así fue como la ceguera blanca se convirtió en una epidemia.
Una epidemia, que
afectó a muchas personas, por lo que el gobierno tuvo que tomar la decisión de
aislar a todos los ciegos en un manicomio abandonado, dejándolos a su suerte y
siendo vigilados por militares para que no escaparan. En un principio, eran
unos pocos, pero con el tiempo cada vez iban llegando más y más. Cabe decir,
que dentro de este grupo de personas la única que podía ver era la esposa del
médico, ella nunca perdió la visión, a pesar de que convivió con muchos ciegos.
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| Sacada por Hendaya Reyes |
Un día, cuando se
incendió el manicomio, la esposa del médico se dio cuenta que los militares ya
no estaban vigilando, así que les dijo a todos los ciegos que eran libres, que
podían salir, pero muchos de ellos no creían tal situación. Ella salió del
lugar junto a su esposo y las personas con quienes compartía la habitación, al
estar fuera, "en el mundo real" se dio cuenta de la gran magnitud de
esta enfermedad, todos estaban ciegos, y apenas podían sobrevivir.
Ella los guiaba y
conseguía comida para ellos. Pero cada vez que salía en busca de alimentos,
sentía que perdía la fe en la humanidad, al ver cómo la gente trataba de
sobrevivir y como muchos de ellos estaban muertos siendo alimento para los
perros.
Uno de esos días en
que salió a buscar comida junto a su esposo, pasaron a una iglesia y una vez
dentro, la mujer se dio cuenta que todas las imágenes religiosas tenían una
gruesa pincelada blanca en los ojos y las estatuas tenían una venda blanca que
impedían su visión, pero le atribuyeron esta acción al cura. Cuando les contó a
los demás esta situación, no lo podían creer y tiempo después el primer ciego
gritó que podía ver, y poco a poco los ciegos recobraban la vista.
Al día siguiente la
mujer del médico miró por la ventana, observando la calle y de pronto todo se
volvió blanco, ella pensó que era su turno. "El miedo súbito le hizo bajar
los ojos, la ciudad aún estaba allí" (Saramago, 1995, pág. 244)

Aún no entiendo por que no me contagiaste, siendo que estuve en contacto con muchos ciegos. Creo que comprendo tu mensaje, sin embargo, no apruebo la forma de transmitirlo, ya que muchos inocentes, como los niños, no han perdido la razón.
ResponderBorrarPOR TU CULPA cometí errores de los cuales me arrepiento y traicioné a la mujer que amo y amaré toda mi vida. Aunque ella me haya perdonado, la culpa seguirá dentro de mi.
ResponderBorrarComprendo tu ideal y se que el mundo ésta perdiendo su humanidad, pero te odio por haber destruido la confianza con mi esposa.
¿Por qué fui yo el primer contagiado?¿Por qué fui yo el que tuvo que contagiar a los demás? Aún no me explico tu afán por enfermar a todas la personas, sabiendo que la mayoría no iban a cambiar, solo por estar ciegos.
ResponderBorrarJAJAJA Tengo mis razones, pero no te las diré.
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