Entradas

¿Cuándo me tocará a mí?

Imagen
Sacada por Valentina Reyes Todo comenzó ese día, con la llegada de mi marido del consultorio. Él venía con una expresión fría, de escepticismo, me contó sobre el extraño caso de un paciente que se había quedado ciego de la nada, que no tenía ningún problema a la vista o a la anatomía del ojo y que, en vez de ver oscuridad, veía blanco como la leche. No me preocupe demasiado, podía ser una enfermedad poco conocida solamente. Pero todo cambio cuando la mañana del día siguiente, mi marido me dijo que se había quedado ciego, no lo podía entender, la ceguera no se contagia. Mi esposo me dijo que podía ser una nueva epidemia, que debía avisar al ministerio. Yo lo ayude en todo lo que pude, lo abrace y le dije que todo iba a estar bien, no me importaba contagiarme, lo único que desea era estar con él. Después de múltiples llamadas, le mencionaron a mi esposo que lo iban a ir a buscar, para ponerlo en cuarentena, yo no lo iba a dejar solo, ordene una maleta con sus cosas y las mía...

Ciegos que no ven

Imagen
La ceguera, no era negra como dicen todos, era una ceguera blanca tal como dijo el primer ciego "Se me ha metido por los ojos adentro un mar de leche" (Saramago, 1995, pág. 6) , era una ceguera diferente, que poco a poco fue destruyendo todo a su paso. Tan solo estar cerca de alguien que tuviera esta enfermedad, bastaba para contagiarlo, y así fue como la ceguera blanca se convirtió en una epidemia. Una epidemia, que afectó a muchas personas, por lo que el gobierno tuvo que tomar la decisión de aislar a todos los ciegos en un manicomio abandonado, dejándolos a su suerte y siendo vigilados por militares para que no escaparan. En un principio, eran unos pocos, pero con el tiempo cada vez iban llegando más y más. Cabe decir, que dentro de este grupo de personas la única que podía ver era la esposa del médico, ella nunca perdió la visión, a pesar de que convivió con muchos ciegos. Sacada por Hendaya Reyes Como aquella mujer era la única que veía dentro de ese manicom...

El mal de la ceguera

Imagen
Un hombre que conducía su automóvil se detuvo en un semáforo rojo, pero cuando este se puso verde, el hombre no avanzaba. De pronto, el hombre salió del auto y gritó que estaba ciego, que era una ceguera blanca, las personas no entendían y solo le tocaban la bocina. Un hombre de buena voluntad dijo que lo podía llevar a su casa, y así fue como el hombre llevó al auto y al ciego a su hogar. El ciego, se quedó dormido esperando a su esposa y cuando esta llegó, le dijo de su enfermedad. Ella le dijo que deberían ir al oftalmólogo, así que fue en busca del auto, donde supuestamente el hombre lo había dejado, pero el auto no estaba. El hombre de buena voluntad lo había robado. Cuando llegaron al consultorio, se dieron cuenta que en la sala de espera se encontraba, un viejo con una venda en el ojo, una joven de gafas oscura, y una madre con su hijo estrábico. El ciego fue atendido de urgencia, pero el medico no encontró ninguna anormalidad. Sacada por Isadora Araya El ladrón d...

Lo que los demás no ven

Imagen
Sacada por Valentina Reyes El libro nos pareció muy interesante, tanto su contenido como la forma en que está estructurado. En relación con lo primero, la novela trata un tema muy específico que es la ceguera, una enfermedad terrible, donde se pierde el sentido de la vista y con ella nos muestra cómo se comportan las diferentes clases de personas que una tras otra, van perdiendo la visión.   “Creo que no nos quedamos ciegos, creo que estamos ciegos, ciegos que ven, ciegos que, viendo, no ven”   (Saramago, 1995, pág. 243) La ceguera alude a una espléndida metáfora, donde Saramago quiere que entendamos que en realidad estamos ciegos, pero ciegos de razón, es decir, que cada vez las personas en el mundo están perdiendo su sentido común, el sentido de ayudar al prójimo, de preocuparse más por lo que ocurre en el mundo y menos por lo material o las riquezas.   El autor desea que comprendamos con su libro, que las personas nos mostramos como animales, como entes q...